Guía de la Alpujarra

La Alpujarra es una de esas comarcas que se resisten a resumirse en una frase. Es montaña y es historia; es Granada y también Almería; es el último reducto de al-Ándalus y, a la vez, un destino de senderismo de primer orden. Esta guía te da el contexto para entenderla antes de recorrerla.

¿Dónde está la Alpujarra?

La Alpujarra ocupa la vertiente sur de Sierra Nevada y se extiende por dos provincias: la Alpujarra granadina, la más conocida, y la Alpujarra almeriense, en el valle del Andarax. Entre la nieve de las cumbres y el mar Mediterráneo apenas hay cincuenta kilómetros en línea recta, un desnivel brutal que explica su diversidad de paisajes: de los borreguiles de alta montaña a los almendros y viñas de la Contraviesa.

Un poco de historia: la huella morisca

La comarca fue uno de los últimos refugios de la población musulmana tras la caída del Reino de Granada en 1492. Aquí se mantuvieron durante décadas las costumbres, los cultivos y el sistema de acequias heredado de al-Ándalus. La tensión estalló en la rebelión de las Alpujarras (1568-1571), liderada por Aben Humeya y luego por Aben Aboo. Tras la derrota, los moriscos fueron expulsados y el territorio se repobló con cristianos venidos del norte peninsular. Esa doble raíz —andalusí y repobladora— sigue explicando el paisaje, la arquitectura y hasta los apellidos de hoy.

La arquitectura alpujarreña

Los pueblos de la Alpujarra tienen una estética inconfundible que comparten con el Rif marroquí, de donde procedían muchos de sus primeros pobladores:

  • Terraos: tejados planos sellados con launa, una arcilla gris impermeable típica de la zona.
  • Tinaos: pasadizos cubiertos que atraviesan las calles por debajo de las casas.
  • Chimeneas con caperuza y muros encalados que reflejan la luz.

¿Cuándo ir a la Alpujarra?

La primavera y el otoño son las estaciones ideales: temperaturas suaves, agua en los barrancos y castañares dorados en octubre. El verano es fresco en los pueblos altos (Trevélez, Capileira) y perfecto para caminar de mañana, aunque los fines de semana de agosto se llenan. El invierno tiñe de nieve las cumbres y regala un ambiente recogido, ideal para el fuego y la gastronomía de cuchara.

Cómo organizar la ruta

Una buena manera de recorrerla es de oeste a este: entrar por Lanjarón, hacer base en Órgiva o en el Barranco de Poqueira (Pampaneira, Bubión, Capileira), y seguir hacia Trevélez y la Alpujarra alta. Con dos o tres noches se disfruta sin prisas; para la parte almeriense conviene un día más.

Dónde alojarse

La comarca tiene una tradición muy asentada de turismo rural. Hay alojamientos rurales en la Alpujarra en prácticamente todos los pueblos, desde casas de labranza rehabilitadas hasta cortijos aislados. En nuestra página de dónde dormir te ayudamos a elegir zona.