- Comarca
- Alpujarra almeriense
- Provincia
- Almería
- Altitud
- 420 m
A pocos kilómetros de la capital, Alicún es uno de los municipios más pequeños de Almería, un rincón de apenas unos centenares de vecinos asentado en la ladera norte de Sierra de Gádor, sobre el tramo medio-bajo del río Andarax. Su historia termal y su urbanismo de raíz árabe le dan un encanto muy superior a su reducido tamaño.
Baños termales de raíz romana y musulmana
El origen de Alicún está ligado al agua. Ya el geógrafo musulmán Idrisi, en el siglo XII, dejó constancia de su fuente termal, y sobre aquel manantial salutífero se instalaron unas termas de tradición romana con posterior desarrollo musulmán. La gran balsa de Alicún, situada junto a la plaza, ocupa el lugar de aquellos antiguos baños que durante siglos dieron fama y salud a esta pequeña localidad del valle del Andarax.
Un barrio de Huécija con historia propia
Durante buena parte de la Edad Media, Alicún figuró como barrio de Huécija e integró la taha de Marchena, que los Reyes Católicos donaron a Gutierre de Cárdenas tras la conquista. Aquel pasado moldeó su trazado urbano, todavía visible en los barrios altos, donde perviven estrechas calles empinadas, callejones sin salida y vestigios del urbanismo árabe que descienden en pendiente hacia la vega y los barrancos del entorno.
Iglesia de San Sebastián y miradores del valle
La iglesia parroquial actual se levantó en 1911 y fue consagrada ese mismo año por el arzobispo de Granada. En su interior se venera al patrón, San Sebastián mártir. Desde los rellanos donde se asienta el núcleo, el valle del río Andarax serpentea a lo lejos con las montañas como telón de fondo, ofreciendo paseos tranquilos y panorámicas que resumen la esencia de la Alpujarra almeriense más próxima a la capital.
Qué ver en Alicún
- Gran balsa y antiguos baños termales
- Iglesia parroquial de San Sebastián
- Barrios altos de urbanismo árabe
- Miradores sobre el valle del Andarax
- Calles empinadas y callejones del casco